Un día como hoy de 1860, en Marruecos, aparece el número uno del primer periódico de ese país, El Eco de Tetuán, dirigido por el español Pedro Antonio de Alarcón.

Tetuán en 1860 había sido ocupada por España como garantía de los pagos y reclamaciones de los tratados de Wad-Ras, cuyos puntos eran:

  • Se amplían los límites de Ceuta y Melilla.
  • Se concede a España un territorio en Santa Cruz de la Mar Pequeña (lo que sería luego Sidi Ifni) que permita instalar una factoría pesquera.
  • Se obliga al sultán de Marruecos a pagar una indemnización de 100 millones de francos-oro, garantizados por la ocupación de Tetuán.
  • Marruecos se compromete a la firma de un tratado comercial y a facilitar el establecimiento diplomático español en Fez.

Aunque el pago de la indemnización creó enormes dificultades financieras a Marruecos, la indemnización fue finalmente pagada, por lo que Tetuán fue devuelta el 2 de mayo de 1862.

La batalla de Tetuán, de Mariano Fortuny.

Durante esos 2 años Tetuán floreció económica y culturalmente bajo administración española. Apareciendo, como decimos, el primer periódico de lo que hoy es Marruecos. El mismo Pedro Antonio de Alarcón, que ya había fundado años antes El Eco de Occidente en Cádiz, así lo cuenta él mismo emocionado en su Diario de un testigo de la Guerra de África:

Hoy es un día muy solemne para el Imperio de Marruecos, ha empezado a funcionar en esta tierra la bienhechora máquina de Guttemberg.

Pedro Antonio de Alarcón, ilustre granadino de Guadix, está considerado como uno de los padres del periodismo de guerra en España, en el capítulo LVIII se recoge, entre otras noticias, ésta de la fundación del periódico, por lo que resulta ser que fue  España la que llevó a Marruecos uno de los grandes inventos de la civilización moderna: la prensa escrita.

El único lamento de Alarcón era que el recién aparecido diario pasara desapercibido para la población marroquí nativa que de castellano no sabía casi nada. Incluso muchos temían lo que había allí escrito “en cristiano”, o simplemente les traía sin cuidado. Tuvo además la cabecera poca repercusión, porque pocos meses después se iba a transformar en El Noticiero de Tetuán. Luego se fusionó con El Norte de África y pasaría a llamarse La Gaceta de África.

La redacción estaba compuesta por soldados españoles que trabajaban tanto en los talleres de impresión, con sus uniformes militares y fusiles al lado, como en la creación de textos. Resulta emocionante y hasta cierto punto simbólico que los soldados cambiaran las armas de guerra por esa otra arma de civilización y cultura que es la prensa; no está mal cambiar la pólvora por las letras y los fusiles por los hojas entintadas recién salidas de la máquina.

Hay muchas armas para la guerra que no son precisamente los fusiles y a veces el afilado acero de la lengua o la fría tinta de la pluma hacen más daño que el impacto de una bala. Pedro Antonio de Alarcón, el mismo día de la fundación del periódico, dejó escrita en Tetuán una sentencia que reproducimos algo resumida:

(…) quiero que en algún tiempo se diga que en 1860 pasó por aquí un ejército de españoles que no sólo tendió los hilos eléctricos y las vías férreas sobre la llanura del Guad-al-Gelú y surcó las olas de este río con barcos de vapor, sino que imprimió un periódico dentro de los muros de Tetuán y que por medio de él tomaron posesión de este imperio las ideas que han de regenerarlo en un tiempo más o menos distante.

Fuente: 28 Junio 2010. UN GRANADINO FUNDÓ EL PRIMER PERIÓDICO MARROQUÍ. Articulo para el “Diario Granada Hoy”

Compartir