Sin declaración de guerra previa, oleadas de aviones japoneses cazas, bombarderos y torpederos atacan Pearl Harbour (Hawái) destruyendo la flota norteamericana amarrada en puerto. Más de dos mil militares y muchos civiles estadounidenses mueren o sufren graves heridas en el ataque. Además se producen cuantiosas pérdidas entre las naves atracadas. La guerra se extiende por todo el mundo.

“No quedaba otra opción que levantarse”. Así justificó Shigenori Togo, ministro de Exteriores japonés en 1941, el ataque japonés a la base naval de EE.UU. en Pearl Harbor, del que hoy se cumplen 75 años. Una agresión que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial –metió a un Estados Unidos aislacionista en el conflicto- y que, desde la perspectiva oriental, rompió con la dinámica de la historia en Asia.

Los buques de guerra anclados en el puerto fueron fácil blanco para los aproximadamente 360 aviones de guerra japoneses que participaron en el ataque. Los norteamericanos sufrieron 3400 bajas con 2300 muertes. El ataque dañó seriamente el poder naval y aéreo norteamericano en el Pacífico.

El cuerpo de un marinero muerto durante el ataque japonés a la estación aérea de Kanoehe Bay len Pearl Harbor

Sin embargo, esta agresión galvanizó al pueblo norteamericano y Roosevelt consiguió que al día siguiente, el 8 de diciembre de 1941, el Congreso aprobara la declaración de guerra contra Japón.

Se había despertado al “gigante dormido”. La guerra dió un giro de 180º, pues a partir de ese momento, EEUU comenzó a abastecer enormemente a las tropas aliadas y el envío de refuerzos al frente tanto en el Atlántico como en el Pacífico fue clave para la derrota del Eje Berlín-Roma-Tokyo.

La falta de previsión de las autoridades militares ante un eventual ataque provocó duras críticas en aquel momento. E, incluso, algunos historiadores han sugerido que Roosevelt conocía el ataque y no hizo nada por impedirlo para así meter a Estados Unidos en la guerra. La mayoría piensa actualmente que, si bien los militares norteamericanos eran conscientes de la probabilidad de un ataque japonés, no sabían con exactitud el cuándo y el dónde.

La participación de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial será capital para la derrota del nazismo en Europa a través del Desembarco de Normandía, en el que participó, por cierto, uno de los barcos dañados por los japoneses en Pearl: el USS Nevada.

Oficiales de un buque de la US Navy escuchan por radio al presidente Roosevelt pidiendo al Congreso l adeclaración de guerra contras las fuerzas del eje

Al otro lado del mundo, la guerra con Japón terminaría el 15 de agosto de 1945 tras los ataques nucleares contra Hiroshima y Nagasaki, que desharían el Imperio japonés. Atrás quedarán los experimentos de guerra biológica de Japón en territorio chino y contra cientos de miles de ciudadanos locales, o los campos de concentración, llamados de relocalización, para inmigrantes asiáticos, fundamentalmente japoneses, que se establecerán en Estados Unidos.

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