Sucede el peor desastre militar de la historia de Roma: la batalla de Arausio, en la que dos ejércitos de la República son derrotados por cimbrios y teutones. Bajas superiores a 120.000 hombres (12 legiones, tropas auxiliares etc).

La batalla tuvo lugar en algún lugar entre el poblado de Arausio, actual Orange (Francia), y el río Ródano. Roma envió a dos ejércitos para interceptar a las tribus migratorias de cimbrios y teutones, dirigidos por Boiorix y Teutobod. Uno de los ejércitos iba al mando del cónsul Cneo Malio Máximo, y el otro, del procónsul Quinto Servilio Cepión.

Sin embargo, amargas diferencias entre los comandantes impidieron una estrecha cooperación, con resultados devastadores. Las pérdidas romanas se elevaron a miles y miles de soldados y la práctica totalidad de las tropas auxiliares, así como del personal no combatiente.

Esta derrota desbancó a la batalla de Cannas como el peor desastre militar de la historia de Roma. Se considera la cifra de muertos como una probable exageración, pero sin duda fue la mayor derrota desde la mencionada Cannas.

La derrota dejó a Roma apenas sin ejército y con un temible enemigo al otro lado de los Alpes. Además, era opinión generalizada que la culpa del fracaso militar la tenía Cepión, y no las carencias del ejército romano. El descontento popular con las clases predominantes creció.

Mientras tanto, los cimbrios iniciaron una guerra contra una tribu arverna, y tras ganarla, inexplicablemente se dirigieron a los Pirineos, adentrándose en Hispania, en vez de entrar en Italia. Esto dio tiempo a los romanos a reorganizar el ejército y a encontrar un héroe que los salvara de los bárbaros, ambos retos superados por un mismo hombre, Cayo Mario.

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