Nace en Roma Juan Carlos de Borbón, que será coronado rey de España a la muerte del dictador Franco, en noviembre de 1975, y reinará bajo el nombre de Juan Carlos I. Durante la Transición Española a la democracia, jugará un destacado papel para sacar a su país del rincón de la historia, tras casi cuarenta años de dictadura del régimen franquista.

De hecho, la Transición le convirtió en el personaje público más valorado del país: partidos políticos y personajes de ideología republicana acataron la monarquía constitucional gracias a la acción del titular de la Corona, hasta el punto de acuñarse la recurrente frase de “Yo no soy monárquico, sino juancarlista”. Su intervención en favor de la legalidad democrática en la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 acabó de apuntalar un prestigio que mantuvo durante casi todo su reinado.

Hijo de don Juan de Borbón y Battenberg y nieto, por tanto, del rey Alfonso XIII, Juan Carlos nació en Roma, ciudad en la que se había exiliado su abuelo Alfonso XIII, depuesto al instaurarse la Segunda República española (abril de 1931).

En 1938, el año en que nació Juan Carlos, la Guerra Civil española estaba en su punto álgido, con notoria ventaja militar a favor del bando rebelde, encabezado por el general Francisco Franco, y los monárquicos españoles confiaban en la restauración dinástica una vez concluyera el conflicto. Pero al terminar la guerra (abril de 1939), Franco se mantuvo en el poder, iniciando un régimen dictatorial que perduraría hasta su muerte (noviembre de 1975) y que mantuvo a la familia real apartada del trono y del país.

Tras varias entrevistas celebradas en años posteriores (1954, 1960), se acordó que el príncipe Juan Carlos recibiría formación académica y militar en España, bajo la tutela del régimen, y que sucedería a Franco en la Jefatura del Estado.

Tras vivir con su familia en Italia, Suiza y Portugal, Juan Carlos pasó a España, donde recibió una formación amplia, que incluyó como componente fundamental el paso por las academias militares.

En 1962 se casó en Atenas con la princesa Sofía de Grecia, perteneciente a la casa real de Grecia, con la que tendría tres hijos: las infantas Elena y Cristina y el que luego sería príncipe de Asturias, Felipe.

Con el apoyo continuo del rey, Adolfo Suárez llevó adelante la reforma política (1977) y reunió unas Cortes constituyentes democráticas, de las que salió consensuada la Constitución que el pueblo español aprobó en referéndum en 1978.

En tal proceso, Juan Carlos I renunció a la mayor parte de los poderes que había heredado de la dictadura, quedando convertido en un monarca parlamentario con poderes meramente simbólicos y representativos, similares a los que poseen los demás reyes de Europa occidental.

Su última intervención pública decisiva para consolidar el régimen democrático tuvo lugar en 1981, cuando un intento de golpe de Estado protagonizado por Tejero y Miláns del Bosch le obligó a salir públicamente en defensa de la legalidad, desautorizando a los golpistas y utilizando su ascendiente sobre los militares para llamarles a la disciplina; con ello contribuyó a desbaratar el golpe y acabó de ganarse el respeto general dentro y fuera de España.

Los últimos años, sin embargo, fueron difíciles. Los problemas matrimoniales de la Infanta Elena (divorciada en 2009 de su marido, Jaime de Marichalar) turbaron la paz de la Familia Real, si bien no dejaba de tratarse de un asunto privado. Pero en 2011 estalló el llamado caso Nóos, un escándalo de corrupción protagonizado por el yerno del rey, Iñaki Urdangarín.

No menos funesta para el crédito de la monarquía fue la noticia que saltó a los teletipos en abril de 2012: en un contexto de fuerte crisis económica en el que Juan Carlos I se había sumado a las voces que pedían sacrificios a la población, se supo, a raíz de un accidente en que se fracturó la cadera, que el rey se hallaba cazando elefantes en Botsuana. Juan Carlos I hubo de pedir disculpas públicamente nada más salir del hospital.

El rey se negó a abdicar en los momentos de peor estado de salud, tal vez para no dar la impresión de que se rendía ante la adversidad, pero finalmente, el 2 de junio de 2014, anunció su decisión de transferir la Corona al príncipe Felipe de Borbón (destinado a reinar como Felipe VI de España), esgrimiendo como motivos su avanzada edad y la necesidad de un relevo generacional para hacer frente a los retos del futuro.

Hoy cumple 80 años. Feliz cumpleaños, Majestad.

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