En plena guerra de Reconquista, Alfonso XI de Castilla con un ejército conjunto con Alfonso VI de Portugal y Pedro IV de Aragón, obtiene la victoria sobre la coalición formada por los benimerines norteafricanos y el rey Yusuf I de Granada, en la batalla del Salado (Cádiz, España).

El combate entre ambos ejércitos se desarrolla en las proximidades del río Salado. Después de diversas escaramuzas, la intervención de los defensores de Tarifa inclina la balanza del lado cristiano. Cuando los mahometanos entienden que la contienda está perdida, inician una retirada sin orden ni concierto que termina con muchos de ellos ahogados en la playa.

Esta batalla supone el afianzamiento del dominio del estrecho de Gibraltar por los castellanos y da al traste con una nueva invasión musulmana. En 1344 conquistarán Algeciras.

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