Tras haber descubierto, el 4 de noviembre, los escalones de entrada a la tumba del faraón Tutankamón, Howard Carter, arqueólogo británico, y Lord Carnarvon, su mecenas, son las primeras personas que, tras romper los sellos reales intactos, entran en la tumba real, tras más de 3.000 años sin hollarse.

La decoración de la Cámara funeraria es bastante modesta en comparación con las tumbas de otros

Las cámaras selladas de la tumba de Tutankamón se hallan milagrosamente intactas y en su interior se encuentra una maravillosa colección de objetos de incalculable valor repartidos en cuatro salas, así como el sarcófago de oro macizo que contiene en su interior la momia del joven faraón egipcio. Catalogar, fotografias in situ y extraer los 5.000 objetos que contiene será un lento proceso que concluirá en febrero de 1932. 

La tumba no parecía haber sido diseñada para un faraón, parecía más bien la de un noble que fue adaptada de forma precipitada, como indica el hecho de que sólo fueron pintadas las paredes de la cámara del sarcófago, a diferencia de otras tumbas reales en que todos sus muros tienen escenas del Libro de los muertos.

Máscara funeraria de Tutankamón en el Museo Egipcio de El Cairo. Realizada en oro batido con incrustaciones de pasta de vidrio y turquesas, es la imagen más conocida del arte del Antiguo Egipto.

La escalera de acceso parte de una pequeña plataforma y consta de 16 escalones que llevan a la primera puerta sellada y enyesada, con muestras de haber sido violada y vuelta a sellar en dos ocasiones.

Más allá del primer umbral, un pasillo descendente conduce a una segunda puerta sellada, y tras ella a la sala que Carter llamó «antecámara». Fue utilizada originalmente para depositar el material del embalsamamiento del rey, que tras los robos fue trasladado al interior de la tumba.

Las paredes están sin decorar; Carter la describió como «un caos organizado». Contenía más de 600 objetos entre los que había tres camas fúnebres, placas con forma de hipopótamo representando a Tueris, de vaca (Hathor) y de leopardo. También se encontraban cuatro carros desmontados, uno para caza, otro de guerra y dos destinados a los desfiles.

Cámara del sarcófago: esta habitación está situada con un desnivel de un metro y contenía 300 objetos además del sarcófago situado en el centro. Es la única decorada, y cada una de las paredes, enyesadas y pintadas, simulan nichos con distintas escenas cuyo fondo es amarillo oro, en un estilo diferente al tradicional decorado de las tumbas. Representan escenas del Libro de los muertos.

El sello intacto de la tercera capilla interna de la tumba, la cual conduce a su sarcófago.
Compartir