Fue en 1909 cuando tuvieron lugar los primeros intentos de enlatar cerveza, aunque las dudas de la comunidad científica de la reacción que pudiera producirse entre el metal y el alcohol de la bebida retrasaron el proceso. A esto hay que sumarle también que se necesitaba un sistema de cierre, y una densidad del envase, que pudiera soportar la presión que producía la cerveza.

Evidentemente, el uso de la lata presentaba enormes ventajas: envase ligero, resistente, fácil de transportar, barato y con una gran superficie que permitía el decorado exterior con logotipos, colores y diseños que permitían llamar la atención del cliente.

La cervecera Krueger, en Norteamérica, decidió lanzarse y creó la primera línea de fabricación y llenado de latas. Sus primeras latas de cerveza, las primeras del mundo comercializadas, salieron al mercado el 24 de enero de 1935, se llamaban: Finest Beerl. Inicialmente alternaron diseños de tapa plana con otros muy similares al de las botellas, con cuello y cierre de tapón de rosca. Sus ventas se dispararon, y en poco más de un año la mayoría de las fábricas de cerveceras del país producían su cerveza en lata.

 

Los comerciantes buscaron desarrollar el producto, buscar la comodidad para el cliente y se dieron cuenta de las ventajas que ofrecía el cierre plano, como una lata normal, simplemente había que abrirlo con un abrelatas especial en forma de pico y que perforaba 2 agujeros por los que poder beber. Entre otras mejoras también se desarrolló el fondo abovedado, que mejoraba la resistencia a la presión interna.

En 1939 se lanzó una lata con todos los avances desarrollados, la que sería el antecedente de la actual, se le conoció como crowntainer. Su uso se mantuvo hasta los años 60 en que se implantaron las tapas de aluminio de fácil apertura con la anilla que todos conocemos, también el diseño de aluminio sufrió diversos cambios, aunque casi impredecibles por el consumidor, mejorando resistencia y sistema de apertura al de anilla.

En España la lata llegó en 1966, cuando Cervezas Cruz Blanca lazaba al mercado su cerveza de 33 centilitros: Skol International Lager. El resto de marcas siguieron el modelo y pronto se implantó este sistema de envasado en nuestro país. Hay que decir que hasta 1980 no se empezaron a fabricar latas para bebida en España.

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