Ante las Cortes españolas es proclamado Rey de España don Juan Carlos I, dos días después de haber muerto el general y dictador Francisco Franco. Se inicia así un período de Transición a la Democracia. 

Sería exaltado al trono el 27 de noviembre con una ceremonia de unción llamada: “Misa de Espíritu Santo” (el equivalente a una coronación), celebrada en la histórica Iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid.

Pese a haber jurado fidelidad a las leyes del Movimiento, con su actitud, promovió y alentó​ la Ley para la Reforma Política, que fue votada por el Congreso de los Diputados el 18 de noviembre de 1976 y aprobada en referéndum con un abrumador apoyo del 94%.

El 14 de mayo de 1977, su padre, el Conde de Barcelona, renunció a sus derechos dinásticos históricos y a la jefatura de la Casa Real en la persona de Juan Carlos, una vez que hubo constatado la imposibilidad de acceder personalmente al trono. Con esta renuncia se reanudaba la dinastía histórica; y de esta forma, tras la proclamación de Juan Carlos I como rey de España y con la renuncia de Juan de Borbón a sus derechos, Felipe se convirtió en Heredero de la Corona y asumió el título de Príncipe de Asturias el 1 de noviembre de 1977.

Don Juan efectuó su renuncia en un acto en donde estuvo presente, entre muchos, Landelino Lavilla en calidad de Notario Mayor del Reino; tras la ceremonia Don Juan declaró que renunciaba:

«con mucho amor a España y

cariño por mi hijo»

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