ejecución ceaucescu
recreación de la ejecución del dictador y su esposa

Cae el último dictador comunista de Europa

El rumano Nicolae Ceaucescu fue el último dictador comunista de Europa. El y su esposa Elena fueron condenados a muerte por un tribunal militar, fue depuesto un día como hoy y su sentencia se cumplió en la Navidad de 1989.

Maniquíes vestidos con los uniformes de los soldados que custodiaron la sala donde Nicolae y Elena Ceaucescu estuvieron del 22 al 25 de diciembre de 1989.
Maniquíes vestidos con los uniformes de los soldados que custodiaron la sala donde Nicolae y Elena Ceaucescu estuvieron del 22 al 25 de diciembre de 1989.

Su régimen fue mucho más que una simple dictadura. Ceaucescu había conquistado a las masas rumanas cuando en 1968 plantó cara a la mismísima Unión Soviética oponiéndose a la entrada del Ejército Rojo en Checoslovaquia, llegando a amenazar con utilizar sus fuerzas armadas para defender su integridad territorial si se les ocurría hacer lo mismo con Rumanía.

Ceaucescu checoslovaquia
Nicolae Ceaușescu en agosto de 1968, dirigiéndose al pueblo y repudiando la intervención soviética en Checoslovaquia.

Los líderes del Primer Mundo aplaudieron su osadía y acudieron rápidamente a Bucarest para estrechar lazos, no se imaginaban lo que vendría después. Fomentó en el país el sentimiento nacionalista rumano y, de paso, ligando también ese mismo sentimiento en el culto a su persona cuyo máximo exponente fue la visita con honores de Estado al Reino Unido.

Ceausescu en Buckingham Palace.
Ceausescu en Buckingham Palace.

Pero en los ochenta todo cambió. La crisis del petróleo golpeó a todo el mundo, la industria de su país se quedaba obsoleta y comenzó a haber escasez de alimentos, cortes de electricidad, cortes de agua por todas las ciudades y pueblos de Rumanía. Los rumanos hacían cola para comprar productos básicos y además, estaban obligados a asistir a los numerosos actos de ensalzamiento “patrio” que se organizaban, aunque más bien eran homenajes a la persona de Ceaucescu y su esposa.

Esto generó, como no podía ser de otra manera, sentimientos contrarios a los que buscaba el régimen y poco a poco, en los siguientes años, se fue fraguando la enemistad de su pueblo.

El punto de inflexión se produjo cuando el Ministerio de Interior decretó la captura del sacerdote húngaro Lazio Tökes, de sabidos discursos en contra de la dictadura comunista, esto provocó una oleada de protestas. Las más sonadas ocurrieron en la población de Timisoara (16 y 17 de diciembre de 1989), donde fueron fuertemente reprimidas abriendo fuego la Policía de Seguridad del Estado —Securitate— contra los manifestantes, por orden directa de Ceaucescu, que se encontraba de visita oficial en Irán.

Al regreso de su visita, decidió organizar un baño de masas multitudinario en la Gran Plaza de Bucarest, para demostrar que el pueblo estaba con el régimen. Todo estaba previsto para el 22 de diciembre, incluso pronunciaría un preparadísimo discurso que sería retransmitido en directo a todo el país.

Imágenes del último discurso del dictador
Imágenes del último discurso del dictador

Durante el directo, los asistentes al acto comenzaron a abuchear, lo que supuso un serio problema para la televisión estatal, que trató como pudo de evitar que se colasen en el audio los abucheos y cortó todas las cámaras a excepción de la que ofrecía una imagen fija del dirigente. Ceaucesco tuvo que interrumpir su discursos y se retiró del balcón. De repente, el edificio del Comité Central fue asaltado, y el dictador y su esposa tuvieron que ser evacuados mediante un helicóptero que se encontraba en la azotea.

La misma gente que se había congregado en la Gran Plaza asaltó también la sede de la televisión estatal, que desde ese instante se comenzó a emitir en directo las últimas horas de la dictadura comunista de Rumanía, hecho sin precedentes en la historia. Aunque hubo tensiones e incidentes entre leales al régimen y revolucionarios, los acontecimientos, como se pudo comprobar años más tarde, distaron mucho del relato que se difundió en todo Occidente, en el que se hablaba de un baño de sangre en la capital.

El helicóptero de Ceaucescu no llegó muy lejos. Ese mismo día fueron detenidos y tras un juicio de apenas un par de horas saltándose toda legalidad, formado por un tribunal militar del Gobierno Provisional que acababa de hacerse con el poder, fueron condenados a muerte y fusilados. Las imágenes del dictador y su esposa ejecutados fueron difundidas por la televisión rumana a todo el planeta.

Pared donde se ejecutó a Nicolae y Elena Ceausescu el 25 de diciembre de 1989. Las líneas blancas, pintadas en 2013, muestran dónde cayeron.
Pared donde se ejecutó a Nicolae y Elena Ceausescu el 25 de diciembre de 1989. Las líneas blancas, pintadas en 2013, muestran dónde cayeron.

El Frente de Salvación Nacional, compuesto fundamentalmente por comunistas contrarios a Ceaucescu, iniciaron un proceso reformista que finalizó con la convocatoria de elecciones libres en la primavera siguiente. Rumanía sufrió en los años posteriores una gran crisis social y económica de la que no se recuperaría hasta su entrada en la UE.

Soldados y civiles armados ocupan la oficina del depuesto líder rumano Nicolae Ceausescu en la capital, Bucarest, el 26 de diciembre de 1989, un día después de su ejecución. Patrick Hertzog / AFP / Getty Images
Soldados y civiles armados ocupan la oficina del depuesto líder rumano Nicolae Ceausescu en la capital, Bucarest, el 26 de diciembre de 1989, un día después de su ejecución.
Patrick Hertzog / AFP / Getty Images

Tras aquellas primeras elecciones, el primer ministro de Rumanía de su nueva era democrática fue Petre Roman, que curiosamente era hijo de una española.

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