De noche y con muy mal tiempo, mucho viento y fuertes tormentas, la flota hispano francesa es destruida frente al cabo de Trafalgar (Cádiz, España) por la escuadra británica al mando del Vicealmirante Nelson. Este, también fallecerá en la batalla víctima del disparo de un tirador enemigo durante el combate.

Con esta derrota, las líneas de comunicación entre la España penínsular y los territorios de ultramar quedarán seriamente amenazadas.

Horatio Nelson, todo un héroe naval para los británicos, morirá en la nave Victoria. En el buque “Redoubtable” (Formidable), un francotirador apostado en la cofa a unos doce metros de altura sobre la cubierta lo tiene fácil ya que el Vicealmirante es conocido por lo llamativo de su uniforme y más en concreto por los brillantes distintivos que normalmente luce en la pechera.

Con cuidado observa entre el humo de la batalla, y ve el despampanante uniforme que exhibe Nelson. Contiene la respiración y dispara. La bala del mosquete alcanza el brazo izquierdo del Vicealmirante, le perfora el pulmón y se detiene en la base de su columna. Nelson cae sobre la cubierta. “Por fin han acabado conmigo”, le dice al capitán Hardy, mientras lo llevan a su camarote, “me han atravesado la columna vertebral”. Morirá tres horas más tarde coincidiendo con el fin de la Batalla.

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