En Madrid se abre al público el Museo Real de Pintura y Escultura, más tarde conocido como Museo del Prado, una de las mejores pinacotecas del mundo, bajo la dirección del marqués de Santa Cruz y del pintor Vicente López. En el día de su inauguración se expondrían, para ser admiradas, algo más de 300 obras.

El Museo Nacional del Prado, en Madrid, España, es uno de los más importantes del mundo,​ así como uno de los más visitados (el decimoctavo en 2013 entre los museos de arte).

Singularmente rico en cuadros de maestros europeos de los siglos XVI al XIX, según el historiador del arte e hispanista Jonathan Brown:

«pocos se atreverían a poner en duda que es el museo más importante del mundo en pintura europea»

Su principal atractivo radica en la amplia presencia de Velázquez, el Greco, Goya (el artista más extensamente representado en el museo), Tiziano, Rubens y el Bosco, de los que posee las mejores y más extensas colecciones que existen a nivel mundial, a lo que hay que sumar destacados conjuntos de autores tan importantes como Murillo, Ribera, Zurbarán, Rafael, Veronese, Tintoretto, Van Dyck o Poussin, por citar solo algunos de los más relevantes.

Felipe IV (1605-1665), por Velázquez

Alfonso E. Pérez Sánchez, antiguo director de la institución, afirmaba que:

«representa a los ojos del mundo lo más significativo de nuestra cultura y lo más brillante y perdurable de nuestra historia»

Por crónicas limitaciones de espacio, el museo exhibía una selección de obras de máxima calidad (unas 900), por lo que era definido como «la mayor concentración de obras maestras por metro cuadrado».

Con la ampliación de Rafael Moneo, se previó que la selección expuesta crecería en un 50%, con unas 450 obras más. A principios de 2017 el total de obras expuestas ronda las 1300. Además, en dicho año está prevista la reapertura de las salas del ático norte, y cuando se rehabilite el Salón de Reinos se colgarán en él entre 250 y 300 pinturas más.

El inventario de bienes artísticos comprende, a febrero de 2017, más de 35 000 objetos, desglosados en 8045 pinturas, 10 219 dibujos, 6159 grabados y 34 matrices de estampación, 971 esculturas (además de 154 fragmentos), 1189 piezas de artes decorativas, 38 armas y armaduras, 2155 medallas y monedas, 5306 fotografías, 4 libros y 155 mapas.

Una curiosidad: en 1961 un ladrón intentó entrar al Museo por el tejado, aunque cayó al vacío y falleció. Llevaba preparado en un bolsillo un papel en el que dictaba las condiciones para la recuperación de los cuadros.

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