Fernando de Aragón es coronado rey tras la muerte de su padre, Juan II. Con esta subida al trono, la península ibérica entra en una etapa primordial de su historia ya que en poco tiempo, Fernando y su esposa Isabel iniciarán el reinado conjunto de Castilla y Aragón.

Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, reinaron en la edad de oro de la historia española, y marcaron el comienzo de la historia moderna de España, con la Reconquista, Cristóbal Colón y el episodio de la Inquisición. Su matrimonio, el 19 de octubre de 1469, unió a España.

 

Isabel y Fernando restauraron la ley y el orden en unos reinos donde el caos imperaba. Fundaron la Santa Hermandad, una fuerza militar que se ocupaba de mantener el orden en los caminos, además de proteger a los ciudadanos de aquellos delitos graves como el robo, el allanamiento de morada y las violaciones.

Los Reyes Católicos son conocidos sobre todo por la Reconquista que iniciaron contra el invasor musulmán y el deseo de servir a Dios y a la fe católica. Isabel y Fernando centraron su atención en Granada, el único gran bastión musulmán que quedaba ya.

Después de 18 meses de asedio, Granada se rindió. Las condiciones de la entrega, entre las que se incluían la tolerancia del Islam, sólo fueron respetadas unos años. Los musulmanes se rebelaron en 1501, y recibieron la orden de convertirse al cristianismo o sufrir la expulsión de España.

Lienzo ‘La Rendición de Granada’ de Francisco Padilla, 1882.

Isabel concedió también una comisión a Cristóbal Colón para descubrir América en 1492. En realidad, Colón desembarcó en las Bahamas. Así comenzó el navegante genovés la colonización de América.

Isabel se comprometió a erradicar de su reino las herejías para dar mayor gloria a Dios y la Santa a Inquisición se fundaría en 1478, tras dos años de conversaciones. El resentimiento ante el éxito de los conversos -nuevos cristianos que practicaban el judaísmo en secreto-, aumentó considerablemente. Muchos judíos fueron asesinados, y sus casas y sinagogas destruidas. Se vieron obligados a llevar distintivos especiales en las ropas, vivían en guetos y se enfrentaban a restricciones en el matrimonio o a ocupar cargos públicos. Estas restricciones desaparecían cuando eran bautizados como cristianos.

En 1492 los judíos fueron forzados a la conversión o a ser expulsados del país. El éxodo en masa de los judíos afectó gravemente a la economía, y los ingresos disminuyeron. Esto obstaculizó el desarrollo económico de España.

“La expulsión de los judíos de Sevilla”, de Joaquín Turina.

Isabel y Fernando tuvieron cinco hijos: Isabel en 1470, Juan en 1476, Juana en 1479, María en 1482 y Catalina en 1485. El heredero, Juan, murió inesperadamente en 1479 cuando viajaba a Portugal para ver la boda de su hermana mayor. Su hija Isabel murió un año después en el parto. Catalina se casó con Arturo, Príncipe de Gales, en 1501, pero murió de tuberculosis en 1502, por lo que finalmente se casó con el hermano de Arturo, Enrique VIII, en 1509.

Isabel la Católica moriría en 1503, y el trono castellano pasó a su hija mator superviviente, Juana. Fernando, por su parte, asumió la regencia, ya que Juana estaba enferma mentalmente. El monarca pasó los últimos años de su reinado luchando en las guerras de Italia. A su muerte, en 1516, España estaba a punto de convertirse en la máxima potencia mundial.

La muerte de Isabel la Católica. Óleo por Eduardo Rosales. Siglo XIX. Casón del Buen Retiro, Madrid.

 

 

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