En Polonia, el militar Witold Pilecki se hace detener y enviar al campo de concentración de Auschwitz para sacar información y comenzar la resistencia judía en los campos de concentración.

Pilecki fue un soldado de la Segunda República de Polonia, cofundador del Ejército Secreto Polaco. Es la única persona conocida que se haya internado voluntariamente en un campo de exterminio, si bien cuando lo hizo no se sabía exactamente lo que pasaba con los prisioneros allí. Una vez dentro, organizó la resistencia y envió mensajes al exterior, informando acerca de las atrocidades del Holocausto. Escapó en 1943 y participó en el levantamiento de Varsovia.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en la primavera de 1946, el gobierno polaco en el exilio determinó que la situación política de la posguerra no presentaba ninguna oportunidad para la liberación de Polonia y ordenó a todos sus partidarios escondidos en los bosques volver a sus vidas civiles con normalidad o exiliarse en Occidente. Pilecki no quiso exiliarse, pero procedió a desmontar las fuerzas partisanas en Polonia del este. En abril de 1947, comenzó a recoger evidencias de las atrocidades soviéticas en el procesamiento de polacos (sobre todo miembros de la resistencia polaca) y las ejecuciones o encarcelamientos en campos soviéticos, por lo que sería detenido un año después.

Este valiente militar, tras escapar de las garras de los nazis, no conseguiría escapar de las de Stalin y fue torturado y ejecutado en 1948 por el gobierno comunista establecido por la Unión Soviética en Polonia.

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