Manuel Delgado Villegas, alias ‘el Arropiero’, comete su último asesinato en El Puerto de Santa María, Cádiz, y es detenido. Se trata del mayor asesino en serie de la crónica negra de España.

Ficha policial.

La intensa carrera criminal de este sevillano, desarrollada entre los 60 y los 70, pasó bastante desapercibida. La Policía no relacionaba unos asaltos con otros, dado su itinerante trayectoria, por lo que carecía de pistas sobre la identidad del autor. ‘El arropiero’ -vendía arropías: conjunto de dulces, golosinas y chucherías en general, orientadas fundamentalmente al consumo de los niños- mataba indiscriminadamente. En ocasiones no conocía a las víctimas. Lo hacía por puro placer. Hasta que cometió el error de liquidar a un par de jóvenes, una de ellas su novia. Fue entonces cuando se puso en el tiro de mira de los investigadores.

Un loco con una fuerza más que humana y sin ningún sentido del bien y del mal. Un hombre sin escrúpulos que, después de pasar minutos y minutos frente al espejo acicalándose su bigotito a lo Cantinflas, violó durante varias jornadas el podrido cadáver de una anciana de apenas 40 kilos y 1,40 de estatura.

 

A día de hoy cuenta con el tétrico récord de ser el asesino en serie más prolífico de nuestro país. Sin embargo, y a pesar de haberse declarado culpable de hasta 48 homicidios -las cifras varían dependiendo a las fuentes)-nunca fue juzgado oficialmente y fue liberado de su responsabilidad penal atendiendo a una enfermedad psicológica. De hecho, pasó sus últimos días en sanatorios mentales hasta que falleció en 1998.

“Fue una persona que mataba por impulsos sexuales, por robar, porque alguien le había mirado mal… Tenía unas pulsiones violentas dominadas por diferentes aspectos. Todas estas características le convertían en un criminal muy especial porque la mayoría de asesinos siempre suelen matar en base a un mismo patrón o motivo. Además, tenía la capacidad de asesinar con unos grados de violencia impresionantes, o hacerlo de forma sumamente sutil”, explicaba, en declaraciones a ABC, el periodista Juan Ignacio Blanco -antiguo director del semanario ‘El Caso’ y coautor de la enciclopedia en línea ‘Criminalia’.

No solo mató en España, también lo hizo en Francia e Italia, llegando a relacionarse con peligrosas bandas de atracadores e incluso con la mafia. Una infancia difícil, una genética especial y una crueldad extrema convergieron en un malvado de leyenda que expiró en el olvido.

Escenario de uno de los crímenes.

Cuando viajaba con unos agentes de policía para comprobar sus crímenes, escuchó en la radio que un mexicano había matado más gente que él. ‘El Arropiero’ contestó textualmente:

“Denme 24 horas y les aseguro que un miserable mexicano no va a ser mejor asesino que un español”

48 son los crímenes oficiales, pero hay expertos que incluso se atreven a decir que esa cifra podría incluso multiplicarse por dos. Algo que, por desgracia, nunca conoceremos. Sin duda, la maldad personificada.

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