En Inglaterra, Charles Dickens publica su conocida obra “Un cuento de Navidad”. 

Cuenta la historia de un hombre avaro y egoísta llamado Ebenezer Scrooge y su transformación tras ser visitado por una serie de fantasmas en Nochebuena. La novela consiguió un inmediato éxito y el aplauso de la crítica.

Scrooge y el fantasma de Jacob Marley. Ilustración de John Leech para la edición original de 1843.

El libro fue escrito y publicado durante la época victoriana, un tiempo en el que existía una gran nostalgia por las viejas tradiciones navideñas unida a la introducción de nuevas costumbres como los árboles de Navidad o las tarjetas de felicitación. Las inspiraciones de Dickens para escribir la novela parecen ser muchas y variadas, pero las principales son las tristes y humillantes experiencias de su infancia, su simpatía por los pobres, y varios relatos navideños y cuentos de hadas.

Scrooge y el Espíritu del Presente. Ilustración de John Leech de 1843.

La novela ha sido vista por la crítica como una condena del capitalismo industrial del siglo XIX.​ También se ha considerado que contribuyó a la restauración de la Navidad como una época de celebración y festividad en el Reino Unido y Estados Unidos tras un periodo más sobrio y sombrío. El libro sigue siendo popular, ya que nunca ha dejado de publicarse​ y ha sido adaptado en numerosas ocasiones al cine, al teatro, la televisión y otros medios.

La novela de Dickens fue una de las principales influencias en el resurgimiento de las viejas tradiciones navideñas en Inglaterra, pero a la vez que transmite imágenes y sentimientos de optimismo, alegría, calidez y vida, también transmite elementos de oscuridad, desesperanza, frialdad, tristeza y muerte.​

‘Cuento de Navidad’, en su adaptación musical para Broadway (2017).

El propio protagonista, Scrooge, es la personificación del invierno y, al igual que el invierno es sucedido por la primavera y el resurgimiento de la vida, el corazón duro, frío y triste de Scrooge es restaurado a la alegría y la buena voluntad que conoció en su infancia y juventud.

En cuanto a su autor, Dickens fue un maestro del género narrativo, al que imprimió ciertas dosis de humor e ironía, practicando a la vez una aguda crítica social, como ya hemos comentado. En su obra destacan las descripciones de personas y lugares, tanto reales como imaginarios. En ocasiones, utilizó el seudónimo “Boz”.

Charles Dickens en 1842.

Dickens escribió novelas por entregas, formato que usaba en aquella época, por la sencilla razón de que no todo el mundo poseía los recursos económicos necesarios para comprar un libro. Cada nueva entrega de sus historias era esperada con gran entusiasmo por sus lectores, nacionales e internacionales. Fue y sigue siendo admirado como un influyente literato por escritores de todo el mundo.

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