En el marco de la Segunda Guerra Mundial, se planea la ‘Operación Félix’, para la conquista de Gibraltar.

Fue programada para el 10 de enero de 1941 pero nunca fue ejecutado debido al fracaso en las negociaciones de la Alemania nazi con la España franquista.​ Para realizarse la operación se requería la entrada efectiva de España en la guerra a favor de Alemania, pero ésta se mantuvo neutral no beligerante.

La desastrosa invasión de Grecia por Mussolini provocó que la Wehrmacht planteara la necesidad del asalto de Gibraltar para cerrar el Mediterráneo a los británicos que estaban apoyando a los griegos.

El 12 de noviembre Hitler ordenó el inicio de los preparativos de la ‘Operación Félix’. Se trataba de la Directiva nº18 que establecía las medidas políticas para inducir la pronta entrada de España en la guerra y el objetivo de la intervención alemana en la Península Ibérica (llamada Felix) era expulsar a los ingleses del Mediterráneo Occidental. También se menciona la posible invasión de Portugal (aliado histórico de Gran Bretaña) y la ocupación posible de las Azores y Madeira.

La misión consistía en introducir dos cuerpos alemanes en España atravesando los Pirineos. El primero de esos cuerpos, al mando del general Ludwig Kübler cruzaría la Península Ibérica y asaltaría Gibraltar, mientras que el otro, comandado por el general Rudolf Schmidt se dedicaría a asegurar los flancos. El apoyo aéreo vendría dado por un caza y dos bombarderos en picado. El máximo comandante de la misión fue a asignado al Mariscal de Campo Walther von Reichenau -abajo, en la imagen-. El plan también contemplaba provisiones para ocupar las posesiones españolas en el Norte de África: Marruecos Español, Río de Oro y las Islas Canarias, cuyos puertos serían usados como bases para los u-boote alemanes.

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