Al amanecer de este día, en su cuarto y último viaje el Almirante Cristóbal Colón y sus cuatro naves, que se están viendo sometidos a los embates de una terrible tormenta desde hace días, se aproximan a un Cabo en la desembocadura de un río (el Coco).

Al encontrar allí el mar en relativa calma que le sirve de refugio para sus navíos, Colón pronuncia la conocida frase “Gracias a Dios que al fin salimos de esas honduras”, por lo que el cabo se quedará para siempre con el nombre de “Cabo Gracias a Dios”. Y es que las 4 carabelas fueron sacudidas por el huracán durante dos semanas y al doblar dicho cabo se tranquilizó la tormenta por lo que dieron las gracias a Dios al salir vivos del desastre, tal como lo contó Fernando Colón, hijo del Almirante

El territorio anterior a la vuelta de sus naves por el cabo fue bautizado, como ya habrán adivinado, con el nombre de Honduras.

De esta forma, se producirá el primer contacto con aquellas tierras. A partir de aquí, Colón y sus navegantes continuarán su viaje rumbo al sur.

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