El rey de España, Amadeo I de Saboya, abdica al trono y se refugia en la embajada Italiana, lo que abrirá paso a la Primera República y a un periodo caracterizado por la inestabilidad política en todo el país. Período histórico que durará hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando con el pronunciamiento del general Martínez-Campos dará comienzo a la Restauración borbónica en España por la que la Casa de Borbón recuperará el trono por medio de Alfonso XII.

Amadeo de Saboya.

La abdicación de Saboya estuvo motivada por las dificultades a las que tuvo que enfrentarse durante su corto reinado, como la guerra en Cuba, el estallido de la Tercera Guerra Carlista, la oposición de los monárquicos alfonsinos, que aspiraban a la restauración borbónica en la figura de Alfonso de Borbón, hijo de Isabel II, las diversas insurrecciones republicanas y la división entre sus propios partidarios.

Además de esto, el efímero monarca contó con un apoyo popular prácticamente nulo. El lunes 11 de febrero, el diario La Correspondencia de España dio la noticia de que el rey había abdicado e inmediatamente los federales madrileños se agolparon en las calles pidiendo la proclamación de la República.

Multitud agolpada frente al Palacio de las Cortes, mientras se gestaba la proclamación de la República en el interior del edificio.

A las tres de la tarde del 11 de febrero de 1873, el Congreso y el Senado, constituidos en Asamblea Nacional, proclamaron la República por 258 votos contra 32.

“La Asamblea Nacional reasume todos los poderes y declara la República como forma de gobierno de España, dejando a las Cortes Constituyentes la organización de esta forma de gobierno. Se elegirá por nombramiento directo de las Cortes un poder ejecutivo, que será amovible y responsable ante las mismas Cortes”

Con la proclamación de la República se pusieron en práctica medidas como la transformación de la propiedad agraria, la reducción de la jornada laboral, aumentos salariales, higiene en el trabajo, enseñanza obligatoria o prohibición del trabajo infantil.

Proclamación de la República por la Asamblea Nacional.

Hubo conflictos sociales, ya que los campesinos identificaron la República con el reparto de tierras. Las peores situaciones estaban en Málaga, Madrid y Barcelona.

Las tensiones en el Partido Republicano y en la coalición de gobierno provocaron que los radicales llevaran a cabo un golpe de Estado frustrado. Desde entonces, solo los republicanos tenían el poder ejecutivo. Los peores problemas fueron enfrentarse con los gobiernos republicanos de Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar y el aislamiento internacional de la República, el desorden en el ejército y las guerras cubana y carlista. En unas elecciones se obtuvo una amplia mayoría republicana-federal, ya que las fuerzas políticas de oposición no participaron en las elecciones.

Las nuevas Cortes elaboraron un texto constitucional que no llegó a ser aprobado, pero su interés está en que España se convierta en un Estado Federal y lo consigue. Se establece la separación entre Iglesia y Estado. Se intentó llevar a cabo un reparto de tierras a colonos y arrendatarios, fijación de la jornada laboral y jurados mixtos, pero no se logró.

Los republicanos estaban divididos entre ellos. El modo de implantar la república federal les dejó sin unidad, ya que lo querían hacer unos desde arriba y otros desde abajo. El estallido de la insurrección cantonalista, la guerra carlista y la cubana convirtió al país en un caos.

Caricatura de la revista satírica La Flaca del 3 de marzo de 1873 sobre la pugna entre los radicales, que defienden la república unitaria, y los republicanos federales que defienden la federal. Y también sobre la pugna entre los federales «transigentes» e «intransigentes»

Todas las protestas que los cantones hicieron que Pi y Margall dimitiera, su sucesor fue Salmerón, que tenía como tarea eliminar el cantonalismo y volver a tener el orden en el país. Sus medidas fueron la represión contra los internacionalistas, pero cuando tuvo que firmar una pena de muerte dimitió y le sucedió Castelar. Su actuación estaba orientada a tener el apoyo de las clases más conservadoras y consiguió el orden en el ejército.

La oposición parlamentaria derrotó a Castelar, lo que suponía un gobierno federal puro, pero la invasión en el Parlamento por las fuerzas del Estado lo impidió.

El nuevo régimen es una dictadura militar presidida por el general Serrano, que servía para facilitar el camino hacia la Restauración. Serrano disuelve la sección española de la Asociación Internacional de Trabajadores y las Sociedades Republicanas Federales. Declara el estado de sitio en toda la nación, restablece los impuestos de consumos y se moviliza una nueva ley de quintas.

Pi y Margall accede a la presidencia del Poder ejecutivo, junio de 1873.

Mientras, los alfonsinos empezaron a intensificar su presencia activa militante siguiendo la estrategia canovista de crear un estado de opinión favorable a don Alfonso. Estaban apoyados por la burguesía industrial y mercantil, importantes banqueros y la ex-reina.

Los resultados fueron un clima de apertura intelectual, desarrollo de la prensa, la proliferación de actos culturales, la libertad religiosa, la aspiración a una sociedad más justa, el interés por la educación popular tan abandonada.

La inestabilidad política fue permanente, hubo muchos cambios de régimen en poco tiempo y pronto se agotaron las posibilidades del nuevo régimen. Los daños materiales eran pérdidas humanas además del descenso de la producción industrial. Daños en el patrimonio cultural. La deuda pública se triplicó. En las masas parlamentarias se quedó un sentimiento de frustración y fracaso.

Proclamación de la República en las calles de Madrid la noche del 11 de febrero, dibujo de Vierge en ‘Le Monde Illustré’.

Esto permitió el desarrollo del republicanismo español, como fuerza política y social. Se produjo un importante desarrollo del movimiento obrero debido a la libertad de asociación y a la instalación de la Asociación Internacional de Trabajadores.

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